MEMORIA :

Una reconstrucción de dimensiones que no entienden del tiempo

 – Por Mauricio Orozco
@Eralvy

La memoria es un elemento con el que creamos identidades, lazos interpersonales, entendimiento contextual y una relación con la realidad, pero sobre todo una desvinculación temporal que nos permite experimentar la temporalidad desde una concepción que no atiende la división entre realidad y ficción.  

Apichatpong Weerasethakul es uno de los cineastas contemporáneos que han ampliado la percepción del cine, más allá de una mera herramienta narrativa o de entretenimiento, en donde por medio de su bagaje profesional y artístico ha encontrado maneras claras para explorar dimensiones que se centran en los vacíos e imaginarios en donde hay que asumirse desde lo sensorial, ya que la razón puede no ser la más apta de las herramientas para adentrarse a la experiencia de su obra. 

En su vasta filmografía se acerca a temas en donde los recuerdos y los imaginarios van articulando una realidad propia en donde no hay limitaciones claras que eviten convivir con otras ideas que expanden y desarticulan las dimensiones físicas, generando un espacio seguro para sanar los sentimientos y la mente.

Esta cinta funciona como pináculo de su obra en donde el imaginario y sus diferentes perspectivas abren una puerta para que la realidad se desarrolle bajo los principios propios de la percepción de la realidad desde los ojos del director. Y es que Apichatpong es un cineasta que entiende la naturaleza de las conexiones que creamos con los espacios, con las imágenes y los sonidos de sus narrativas, buscando articular la empatía como medio creativo para explorar los dolores comunes y la falsedad del cine desde un tratamiento que sensibiliza desde su poética.

Esta es la primera película del director que realiza fuera de su natal Tailandia, soltando sus relaciones contextuales que le han permitido una exploración sociocultural del folclore propio de su país. Y en esta ocasión se adentra al contexto actual de Colombia pero siempre recordando una implicación de la diversidad a partir de diferentes herramientas, que van desde un elenco que incluye a Tilda Swinton, Jeanne Balibar, Daniel Giménez Cacho y Juan Pablo Urrego para alimentarse de esa aura que crea empatía de la universalidad de sus discursos.

Algo que vemos desde Blissfully yours (2002) o en Uncle Boonme who can recall their past lives (2010) es su gran compromiso y sensibilidad para llenar sus planos con emociones, haciendo del cine una ventana que sobrepasa las puestas cinematográficas concentrándose en un discurso que deviene en varios niveles de lectura y que desarrollan una poética en donde desde las palabras de Tarkovsky “se esculpe el tiempo” en un documento formulando un postulado que lleva al espectador a un nivel simbólico que va generando sentido, pero también articulando nuevos cuestionamientos sobre nuestras interacciones interpersonales, colectivas y con la naturaleza, pero sobre todo, las relaciones que guardamos con el pasado, los presentes y el futuro. 

Memoria es sin duda el pináculo de la obra de Apichatpong en donde se alcanzan niveles altísimos desde el guión por medio de una historia sublimemente recoge, una producción que se arriesga pero que se mantiene fiel a los principios estilísticos del cineasta, y los pasos tan fuertes con que ésta posicionando desde su presentación en el Festival de Cannes en donde se le otorgó el Premio del Jurado y ahora con la noticia de que será la película que represente a Colombia en los Premios Oscar. 

En México estrenó durante el marco de la edición 19 del Festival Internacional de Cine de Morelia y llegara a salas nacionales próximamente gracias a la distribución de Somos Piano. 

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